Resolución Histórica: atender el Chagas y las enfermedades desatendidas es cuestión de Derechos Humanos

Desde hoy atender el Chagas es un Derecho Humano oficialmente reconocido

08/07/2026

Este 7 de julio se aprobó una resolución histórica en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (en la que se reconoce a las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) como una cuestión de derechos humanos. Con ello se puede abrir una nueva etapa para la enfermedad de Chagas junto al resto de las desatendidas (ETD).

Por primera vez, la comunidad internacional reconoce oficialmente que estas enfermedades no son únicamente un problema sanitario, sino también una cuestión de derechos humanos, equidad y justicia social. La propuesta de esta resolución fue presentada por Malawi, junto a un grupo de países africanos, y apoyada por decenas de organizaciones de la sociedad civil y del ámbito público y privado, entre las que se encontraba la Coalición Global de Chagas junto a otros socios de la Uniting to Combat NTDs.

Para el Chagas, esta decisión supone una oportunidad histórica. En paralelo a los avances en material de control vectorial, de acceso a las herramientas terapéuticas actuales y de investigación de nuevas herramientas, la enfermedad sigue enfrentando enormes barreras para que las personas afectadas tengan una atención integral.

La nueva resolución refuerza la obligación y el compromiso de los Estados de garantizar estos derechos sin discriminación y de integrar el Chagas, junto con las otras ETD en sus políticas de salud pública.

 

Del ámbito sanitario al marco de los derechos humanos

Durante décadas, el Chagas ha sido abordado principalmente desde una perspectiva biomédica: control vectorial, diagnóstico, tratamiento e investigación. Sin embargo, quienes trabajan en esta enfermedad saben que el parásito Trypanosoma cruzi es solo una parte del problema.

La resolución reconoce precisamente que las condiciones sociales son determinantes fundamentales de las ETD y que, a su vez, estas enfermedades perpetúan la pobreza, la exclusión social y la vulneración de derechos.

Esta visión coincide con gran parte de la realidad del Chagas, probablemente una de las enfermedades donde la interacción entre determinantes sociales y enfermedad resulta más evidente.

 

Un respaldo internacional para una reivindicación histórica

Las organizaciones de pacientes, la sociedad civil, investigadores y entidades como la Coalición Global de Chagas llevan años defendiendo que el Chagas no es únicamente una enfermedad infecciosa, sino también un problema de inequidad.

La nueva resolución valida institucionalmente esta visión. Reconoce que las personas afectadas tienen derecho a:

  • acceder al diagnóstico oportuno;
  • recibir tratamiento sin discriminación;
  • disponer de servicios sanitarios de calidad;
  • vivir libres del estigma asociado a la enfermedad;
  • acceder a información adecuada;
  • beneficiarse de políticas públicas basadas en la equidad.

Todo ello fortalece el argumento para exigir que el acceso al diagnóstico y al tratamiento deje de depender del lugar donde una persona nace o reside.

 

Un impulso también para los países no endémicos

La importancia de esta resolución es especialmente relevante para los países donde el Chagas ha sido históricamente invisibilizado.

La migración ha convertido al Chagas en una enfermedad global, presente en todo el mundo, principalmente en Norteamérica y Europa. Sin embargo, muchas personas continúan encontrando barreras para acceder al diagnóstico debido al desconocimiento profesional, la ausencia de programas de cribado o situaciones administrativas que dificultan el acceso sanitario.

Un enfoque basado en derechos humanos permite trasladar el debate desde la epidemiología hacia las obligaciones de los Estados de garantizar el derecho a la salud sin discriminación, independientemente del origen o condición migratoria de las personas.

 

Lo que viene ahora

Uno de los próximos pasos será la elaboración de un informe por parte de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que formulará recomendaciones para incorporar este enfoque en las políticas nacionales e internacionales.

La resolución representa un respaldo a décadas de trabajo de personas afectadas, organizaciones de pacientes, sociedad civil y comunidad científica. Para el Chagas, el mensaje es claro: garantizar el acceso al diagnóstico, al tratamiento y a una vida libre de estigma no es solo una prioridad de salud pública; es también una obligación en materia de derechos humanos.

 

Más información en la página de Uniting to Combat NTDs, y próximamente en la Resolución Oficial  «Human rights and neglected tropical diseases«.

Fotos: Naciones Unidas.

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